Mostrando entradas con la etiqueta comic. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comic. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de septiembre de 2021

 SEXO CASERO

una pagina del comic de mi autoria que trata de historias caseras muy cotidianas y exitantes... de corte porno el comic es todo un exito en el bajo mundo del porno.... esta pagina pertenece al episodio "EL ALMA EN PENA"



viernes, 21 de agosto de 2020

TINTANERI-ASS!!!!


TIN TAN Y SU CARNAL MARCELO CON LA BOMBA ATOMICA AMALIA AGUILAR - NOCHE BOHEMIA... fragmento...

 Caricaturas y Retratos del Necronocimon!!!! ILUSTRACIONES EXCLUSIVAS DE MI COLECCION PERSONAL Y LOS PERSONAJES Y ARTISTAS DE LA EPOCA DE ORO DEL CINE MEXICANO COMO NUNCA SOÑASTE VERLOS!!! Tambien puedo dibujarte junto con algun artista del pasado presente y futuro!!!! CARICATURAS Y RETRATOS "NECRONOCIMON" Simon Lopez. Si deseas adquirir estas hermosas y exitantes ilustraciones COMPLETAS y sin CENSURA, solo ponte en contacto conmigo para darte los precios y detalles para que puedas comprarlas!!!! MUY PRONTO!!!! PLAYERAS ESTAMPADAS CON ESTAS PICANTES Y SICALIPTICAS IMAGENES!!!! O ADQUIERE EL LIBRO DE ILUSTRACIONES DEL NECRONOCIMON!!!!

jueves, 12 de febrero de 2015

DRAGON NEGRO necrocronicas

Que bendición es la incapacidad de la mente humana para relacionar entre sí todo lo que hay en ella.... Vivimos en una isla de plácida ignorancia y estupidez , rodeados por los negros mares de lo infinito y de una insondable oscuridad, y no es nuestro destino emprender largos viajes hacia ellos.... Las ciencias, que siguen sus caminos propios, no han causado mucho daño hasta ahora; pero algún día la unión de esos disociados conocimientos nos abrirá a la realidad, y a la endeble posición que en ella ocupamos, perspectivas tan terribles que enloqueceremos ante la revelación, o huiremos de esa funesta luz, refugiándonos en la seguridad y la paz de una nueva edad de las tinieblas.
H. P. Lovecraft, La llamada de cthulhu. (1928)






martes, 6 de agosto de 2013

"LAS LEYENDAS DEL VIEJITO"
recuerdo con gran cariño como nacio este proyecto....
primero, cuando yo era un niño mi padre solia escuchar musica en la extinta TROPI Q... ahi pasaban una melodia que me encantaba, yo la cantaba asi: .... alla en el camino real hay un viejo aparecido.... con sus ojillos relumbrantes que parecen dos brillantes... jajajaja.... mi padre me corregia y me decia que era EL HOMBRE APARECIDO de el gran TONY CAMARGO y la otra melodia con la que yo la asociaba era EL VIEJITO CAÑANDONGA... ASI NACIO EL VIEJITO APARECIDO o sea un fantasma errante.... solo que aun en esos tiempos no hacia yo historietas ni escribia cuentos....
una vez cuando me desvele busque en la radio algun programa de terror de esos que me encantan... y en la W escuche un programa llamado LOS REYES DEL CAMINO dedicado a los traileros y camioneros, en ese momento pasaban un cuento de terror hacerca de una destripada que asustaba en las carreteras.... me dejo impactado, la vos que relataba era aguardentosa muy pareciada a la del actor Jose Carlos Ruiz haciendola de provinciano...
volvi a buscar dicho programa y no lo pude encontrar mas, pasaron los años y en cierta ocacion que me quede trabajando hasta la madrugada prendi la radio y buscando algun programa de relatos volvi a encontrar aquel progama tan buscado solo que ahora se llamaba LOS AMOS DEL CAMINO... y aun pasaban relatos con la vos aguardentosa.... me comunique al programa y asi conoci a mi amigo y tocayo LUIS MANUEL VELOS AMORES... el zorro plateado, en aquella ocacion le pedi que si podia poner el relato de la destripada.... me dijo que no lo tenia ya y que ya ni recordaba como iba.... me pidio que lo escribiera y que se lo mandara por fax y el lo relataria, por que han de saber que el hacia esa vos tan genial, aguardentosa, provinciana y fantasmal....  asi escribi el cuento de LA DESTRIPADA... le gusto tanto a mi amigo Velos que me pidio que le escribiera mas cuentos de terror... hasta le mande algunos bocetos de mi personaje el EL VIEJITO... quedo encantado, en total escribi como ocho relatos... solo conservo algunos en unos casettes.... pero por el trabajo y muchas causas tragicas y afortunadas le volvi a perder la pista a mi amigo luis manuel.... y con la muerte de mi padre, decidi hacer una historieta donde el personaje se llamara como mi padre... asi nacio DON GERMAN VEREDA, su caballo MELQUIAS, sus perros EL FUMADO Y EL BARBAS asi se llamaban los perros de mi padre alla en su infancia..... GERMAN VEREDA un viejo aparecido que relata a los viajeros que van a pata por los solitarios caminos, carreteras y veredas de Mexico, leyendas e historias de terror para hacerles mas ameno el viaje...
este proyecto vio la luz gracias a otro gran amigo el gran ALEX ORTIZ editor y director general de EDITORIAL NAHUAL que creyo en mi desde que fui a pedirle trabajo ahi me dio oportunidad a dar lo mejor de mi sin ataduras ni reglas en mi trabajo... ahi gane en varias categorias el premio LA GARRA DE NAHUAL... en la categoria de entintador, trazador, y argumentista.... gracias ALEX sin tu apoyo las leyendas de German Vereda salieron al publico selecto, que gusta de las buenas historietas mexicanas..... GERMAN VEREDA primero personaje de radio despues de historieta y ahora de web comic....
es grato recordar de donde provienen algunos de mis personajes...
espero que a ustedes tambien les gusten LAS LEYENDAS DEL VIEJITO....de su amigo SIMON LOPEZ....
LAS LEYENDAS DEL VIEJITO

GERMAN VEREDA

BOCETOS DE LA DESTRIPADA

PORTADA DE LA DESTRIPADA

PORTADA


pagina-01

pagina-02

pagina-03

pagina-04

pagina-05
LAS LEYENDAS DEL VIEJITO por: SIMON LOPEZ

pagina de LAS LEYENDAS DEL VIEJITO... EL PACTO

pagina de LAS LEYENDAS DEL VIEJITO... EL PACTO

viernes, 1 de abril de 2011

JACK THE RIPPER

JACK EL DESTRIPADOR por: SIMON LOPEZ



Un juguete para Juliette-Robert Bloch


Juliette entró en su dormitorio, sonriendo, y un millar de Juliettes le devolvieron la sonrisa. Porque todas las paredes estaban pandadas con espejos, y el techo estaba formado por paneles empotrados que reflejaban su imagen.


Por todos lados donde mirara podía ver los rubios rizos que enmarcaban los rasgos llenos de sensibilidad de un rostro que era una radiante amalgama de niña y ángel; un sorprendente contraste con la rubicunda y carnosa revelación de su cuerpo de mujer bajo la diáfana ropa.

Pero Juliette no se sonreía a sí misma. Sonreía debido a que sabía que el Abuelo estaba de vuelta y le habría traído otro juguete. Dentro de unos momentos sería descontaminado y se lo entregaría, y deseaba estar preparada.
Juliette giró el anillo en su dedo y los espejos se oscurecieron. Otro giro oscurecería enteramente la habitación; un giro en sentido contrario y los espejos volverían a brillar. Todo era cuestión de elegir..., pero ése era el secreto de la vida. Elegir, por el puro placer de hacerlo.
¿Y qué le complacía hacer esta noche?
Juliette avanzó hacia uno de los paneles de espejo y pasó su mano ante él. El cristal se deslizó hacia un lado, revelando una hornacina tras él; una abertura en forma de ataúd excavada en la roca sólida, con la bota de tortura y las empulgueras situadas a sus alturas correspondientes.
Vaciló un momento; no había jugado a ese juego desde hacía años. Otra vez, quizá. Juliette agitó su mano y el espejo se deslizó, cubriendo de nuevo la abertura.
Erró lentamente a lo largo de la hilera de paneles, haciendo gestos a medida que andaba, deteniéndose para inspeccionar uno tras otro lo que había detrás de los espejos. Allí estaba el potro; allí, bien alineados, los látigos de púas colocados contra la oscura madera pulida. Y allí estaba la mesa de disección, con cientos de años de antigüedad, con sus exóticos instrumentos; tras el siguiente panel, los cables y electrodos que producían esas muecas tan extrañas y esas contorsiones de agonía, por no hablar de los gritos. Por supuesto, los gritos no importaban en una habitación a prueba de ruidos.
Juliette se dirigió hacia la pared lateral y agitó de nuevo su mano; el obediente cristal se deslizó a un lado, y se quedó contemplando un juguete que casi había olvidado. Era una de las primeras cosas que el Abuelo le había traído, y era muy vieja, parecida a la caja de una momia. ¿Cómo la había llamado?... La Doncella de Hierro de Nuremberg, eso era...; con las afiladas púas de acero llenando la tapa por su interior. Encadenabas a un hombre dentro, y luego hacías girar la pequeña manivela que cerraba la tapa, siempre muy suavemente, y las púas atravesaban la muñecas y los codos, las rodillas y los tobillos, las ingles y los ojos. Tenías que ir con cuidado para no excitarte e ir demasiado de prisa, o te perdías toda la diversión.
El Abuelo le había enseñado cómo funcionaba, la primera vez que le había traído un juguete realmente vivo. Y luego, el Abuelo se lo había mostrado todo. Le había enseñado todo lo que sabía, puesto que era muy sabio. Incluso le había dado su nombre —Juliette—, sacándolo de uno de los viejos libros impresos que había descubierto escritos por el filósofo De Sade.
El Abuelo le había traído libros del Pasado, al igual que le había traído los juguetes. Era el único que tenía acceso al Pasado, puesto que era el dueño del Viajero.
El Viajero era un mecanismo muy ingenioso, capaz de alcanzar las frecuencias vibratorias que lo liberaban de los lazos del tiempo. En reposo, era simplemente un artefacto parecido a una gran caja cúbica, del tamaño de una habitación pequeña. Pero cuando el Abuelo accionaba los controles y se iniciaba la oscilación, la caja se volvía borrosa y desaparecía. Estaba todavía allí, decía el Abuelo —al menos la matriz permanecía allí, como un punto fijo en el espacio y en el tiempo—, pero cualquier cosa o cualquier persona que estuvieran dentro del cubo podía moverse libremente por el Pasado hasta el lugar para el cual estuvieran programados los controles. Por supuesto eran invisibles cuando llegaban allí, pero en realidad eso constituía una ventaja, particularmente cuando se quería encontrar cosas y traerlas. El Abuelo había traído algunos objetos realmente interesantes desde lugares casi míticos —la gran biblioteca de Alejandría, la Pirámide de Keops, el Kremlin, el Vaticano, Fort Knox—, todos los lugares donde estaban almacenados los tesoros y el conocimiento que había existido hada miles de años. Le gustaba ir a esa parte del Pasado, el período antes de las guerras termonucleares y las edades reboticas, y coleccionar cosas. Naturalmente, los libros, las joyas y los metales no tenían utilidad, excepto para un anticuario, pero el Abuelo era un romántico y le gustaban los viejos tiempos.
Era extraño pensar en él como en el dueño del Viajero, pero por supuesto él no había sido su creador. El padre de Juliette era quien lo había construido realmente, y el Abuelo tomó posesión de él después de que su padre muriera. Juliette sospechaba que el Abuelo había matado a su padre y a su madre cuando ella era todavía un bebé, pero nunca había podido estar segura de ello. Tampoco importaba; el Abuelo era siempre muy bueno con ella, y además, pronto iba a morirse, y entonces ella sería la dueña del Viajero. Acostumbraban a bromear frecuentemente sobre ello.
— He hecho de ti un monstruo —decía el Abuelo—. Y algún día tú terminarás destruyéndome. Tras lo cual, por supuesto, procederás a destruir todo el mundo... o lo que queda de él.
Y no tienes miedo? —le pinchaba ella.
— Claro que no. Ése es mi sueño..., la destrucción de todo. Un final para esta estéril decadencia. ¿Te das cuenta de que hubo un tiempo en que había más de tres mil millones de habitantes en este planeta? ¡Y ahora hay menos de tres mil! Menos de tres mil, encerrados en estos Domos, prisioneros de sí mismos y encerrados para siempre, gracias a los pecados de sus padres, que envenenaron no sólo el mundo exterior sino también el espacio abierto en su intento de transformar el orden atómico del universo. La humanidad está ya virtualmente extinta; lo único que harás tú será acelerar el final.
— Pero ¿no podríamos ir hacia atrás, a otro tiempo, en el Viajero? —preguntaba ella.
— ¿Hacia atrás a qué tiempo? El continuum es incambiable; un acontecimiento conduce inexorablemente a otro, eslabones todos de una cadena que nos conduce al presente y a su inevitable fin de destrucción. Gozamos de una supervivencia individual temporal, sí, pero de ninguna finalidad. Y ninguno de nosotros está capacitado para vivir en un ambiente más primitivo. De modo que quedémonos aquí y extraigamos todo el placer que podamos de este momento. Mi placer es ser el único poseedor y usuario del Viajero. En cuanto al tuyo, Juliette...
El Abuelo siempre se reía entonces. Ambos se reían, porque sabían cuál era el placer de ella.
Juliette mató su primer juguete cuando tenía once años..., un muchachito. El Abuelo se lo había traído como un regalo especial, de algún lugar del Pasado, para sus elementales juegos sexuales. Pero él no quería cooperar, y ella perdió la calma y lo golpeó hasta matarlo con una barra de acero. De modo que el Abuelo le trajo otro juguete un poco mayor, de piel morena, y éste cooperó estupendamente; pero al final ella se cansó de él, y un día mientras estaba durmiendo en su cama lo ató y fue a buscar un cuchillo.
Experimentando un poco antes de que muriera, Juliette descubrió nuevas fuentes de placer, y por supuesto el Abuelo se enteró. Fue entonces cuando la bautizó «Juliette»; pareció aprobarlo con entusiasmo, y a partir de entonces le trajo los juguetes que ella guardaba detrás de los espejos en su dormitorio. Y en sus incesantes viajes al Pasado fue trayéndole nuevos juguetes.
Siendo invisible, podía encontrarle casi cualquier cosa en sus viajes; todo lo que tenía que hacer era utilizar un aturdidor y transportarlos de vuelta. Por supuesto, cada juguete tenía que ser descontaminado muy cuidadosamente; el Pasado pululaba de extraños microorganismos. Pero una vez los juguetes se habían vuelto adecuadamente antisépticos eran entregados a Juliette para su placer, y durante los últimos siete años no había dejado de divertirse.
Siempre era delicioso ese momento de anticipación antes de que llegara un nuevo juguete. ¿Cómo sería? El Abuelo era muy considerado; ante todo, se aseguraba de que los juguetes que le traía pudieran hablar y comprender Inglés, o «inglés», como lo llamaban en el Pasado. La comunicación verbal era a menudo importante, sobre todo si Juliette deseaba seguir los preceptos del filosofo De Sade y gozar de alguna forma de relación sexual antes de adentrarse en placeres más intensos.
Pero siempre existía esa anticipación. Este juguete ¿sería joven o viejo, salvaje o domesticado, masculino o femenino? Los había tenido de todo tipo, y cada posible combinación. A veces los mantenía vivos durante días antes de cansarse de ellos... o antes de que las sutilidades de que ella era capaz les hicieran expirar. En otras ocasiones deseaba que todo ocurriera muy rápidamente; esta noche, por ejemplo, sabía que se sentiría apaciguada tan sólo por la acción más primitiva y directa.
Una vez se hubo dado cuenta de esto, Juliette dejó de jugar con sus paneles de espejos y se dirigió directamente hacia la gran cama. Echó abajo el cobertor, y rebuscó bajo la almohada hasta que lo encontró. Sí, aún seguía allí..., el gran cuchillo con la larga y cruel hoja. Ahora sabía lo que iba a hacer: llevaría el juguete con ella a la cama y luego, precisamente en el momento adecuado, combinaría sus placeres. Si podía controlar el momento exacto de utilizar su chuchillo...
Se estremeció de anticipación; luego de impaciencia.
¿Qué clase de juguete sería? Recordó aquel otro, suave y frío..., Benjamín Bathurst era su nombre, un diplomático inglés del tiempo que el Abuelo llamaba las Guerras Napoleónicas. Oh, había sido suave y frío hasta que ella lo había seducido con su cuerpo y lo había llevado a la cama. Y luego había habido aquella aviadora norteamericana de un poco después en el Pasado; y en una ocasión, como un regalo muy especial, toda la tripulación de un velero llamado Mane Celeste. ¡Le habían durado semanas.
Sorprendentemente, en ocasiones había llegado incluso a leer cosas sobre sus juguetes después. Porque cuando el Abuelo se acercaba a ellos con su aturdidor y los traía aquí, desaparecían para siempre del Pasado, y si de alguna forma eran conocidos o importantes en su tiempo, tales desapariciones eran notadas. Así, algunos de los libros del Abuelo relacionaban «misteriosas desapariciones» que ocurrían de tanto en tanto y que por supuesto nunca eran explicadas. ¡Qué delicioso era todo aquello!
Juliette palmeó la almohada, ahuecándola, y volvió a dejarla en su sitio, deslizando debajo el cuchillo. Ya no podía esperar más; ¿qué era lo que lo estaba entreteniendo?
Se obligó a dirigirse hacia una abertura y pulsar un vaporizador, desvistiéndose mientras la perfumada neblina bañaba su cuerpo. Aquél era el último toque de seducción... Pero ¿por qué no llegaba aún su juguete?
De pronto, la voz de su Abuelo le llegó desde el altavoz.
— Querida, te envío una pequeña sorpresa.
Eso era lo que decía siempre; formaba parte del juego.
Juliette soltó el mando del comunicador.
— No me tengas más sobre ascuas —suplicó—. Dime cómo es.
— Es un inglés. De la época victoriana. Muy formal y educado, por lo que parece.
— ¿Joven? ¿ Guapo?
— Pasable. —El Abuelo dejó escapar una risita—. Tus apetitos te traicionan, querida.
— ¿Quién es..., alguien de los libros?
_Ignoro su nombre. No encontramos identificación durante > \ descontaminación. Pero por sus ropas y modales, y el pequeño maletín negro que llevaba cuando lo descubrí a primeras horas de esta madrugada, calculo que debe de ser un médico regresando de alguna llamada de urgencia.
Juliette sabía lo que eran los «médicos» por sus lecturas, por supuesto; como sabía lo que significaba «Victoriano». De algún modo, la combinación parecía correcta.
Formal y educado? —rió—. Entonces me temo que va a sufrir un fuerte shock.
El Abuelo rió también.
— Tienes algo en mente, estoy seguro.
— Sí.
Puedo mirar?
— Por favor..., no esta vez.
— Muy bien.
— No te enfades, querido. Te quiero.
Juliette cortó la comunicación. Justo a tiempo, porque la puerta se estaba abriendo, y el juguete entró.
Ella lo miró, dándose cuenta de que el Abuelo había dicho la verdad. El juguete era un hombre de unos treinta y tantos años, atractivo pero no guapo. No podía serlo, enfundado en aquel traje oscuro y con aquellas ridiculas patillas. Había algo casi deprimentemente refinado y amanerado en él, un aire de embarazada represión.
Y por supuesto, cuando vio a Juliette en su ropa casi transparente, y la cama rodeada de espejos, realmente enrojeció.
Esa reacción sedujo completamente a Juliette. Un Victoriano enrojeciendo, con la constitución de un toro... ¡e ignorante de que aquél era su matadero!
Era tan divertido que no pudo dominarse; avanzó inmediatamente y lo rodeó con sus brazos.
—¿Quién..., quién es usted? ¿Dónde estoy?
Las preguntas habituales, formuladas de la forma habitual. Normalmente, Juliette se hubiera divertido dando respuestas evasivas destinadas a desconcertar y a excitar a su víctima. Pero esta noche sintió una impaciencia que no hizo más que aumentar cuando abrazó al juguete y lo empujó hacia la cama que aguardaba.
El juguete empezó a respirar pesadamente, reaccionando. Pero seguía desconcertado.
—Dígame..., no comprendo. ¿Estoy vivo? ¿O esto es el cielo? Las ropas de Juliette se abrieron cuando ella se tendió de espaldas.
—Estás vivo, querido —murmuró—. Maravillosamente vivo. —Se echó a reír cuando empezó a probar su afirmación—. Pero mucho más cerca del cielo de lo que piensas.
Y para probar esa afirmación, su mano libre se deslizó bajo la almohada y buscó a tientas el cuchillo.
Pero el cuchillo ya no estaba allí. De alguna forma, había hallado el modo de abrirse camino hasta la mano del juguete. Y el juguete ya no era formal y educado; su rostro era como algo surgido de una pesadilla. Sólo un atisbo, antes de que el cegador destello de la hoja del cuchillo se abatiera sobre ella, una y otra y otra vez...
La habitación, naturalmente, era a prueba de ruidos, y había mucho tiempo. No descubrieron lo que quedaba del cuerpo de Juliette hasta pasados varios días.
Allá en Londres, tras el último y misterioso crimen cometido a primeras horas de la madrugada, jamás se encontró a Jack el Destripador...

jueves, 24 de marzo de 2011

XIRAM-XXX

Ahora estoy metiendole color a estas paguinas de un comic porno, que hace mucho hice.....basandome en una historia de luis sergio TAPIA.....

miércoles, 17 de febrero de 2010

JACK THE RIPPER





Aqui pondre algunos dibujos que hice medio LOCOS de jack el destipador...
espero que les guste y los horrorice...
esta es la primera entrega!!!!